Las principales alteraciones orgánicas que pueden encontrarse con mayor frecuencia en las personas con Síndrome de Down son:

– Cardiopatía Congénita en recién nacidos.
– Estenosis o atresia digestiva.
– Enfermedad de Hirschprung o Megacolon congénito.
– Celiaquía.
– Trastornos Odontoestamatológicos: erupción retrasada, malposición dentaria, agenesia, formas alteradas.
– Trastornos cutáneos como la xerosis (piel seca) y la quelitis comisural.
– Pérdida de Audición
– Problemas obstructivos e infecciones de las vías respiratorias
– Errores refractarios de la visión
– Inestabilidad atlantoaxial
– Escoliosis
– Luxación de caderas en la adolescencia o edad adulta.
– Inestabilidad dela rótula
– Pies planos
– Función endocrina alterada. Mayor frecuencia de hipotiroidismo.

 

LA ALIMENTACIÓN EN LOS NIÑOS CON S.D. EVOLUCIÓN EN EL TIPO DE COMIDA:
Los problemas de alimentación no son inusuales en bebés con S.D., posiblemente debido a la hipotonía de los músculos bucofaciales y a la estructura pequeña de la boca. Sin embargo, éste no debe ser motivo para evitar que este proceso no siga el camino evolutivo adecuado.

La primera dificultad con la que nos encontramos en la alimentación de los pequeños, es el proceso de adaptación de los alimentos triturados o semitriturados a los alimentos sólidos. Estos pasos han de ser muy graduales, pero hay que llevarlos a cabo aunque el bebé se muestre reacio ya que es la mejor manera de combatir la hipotonía y de que sus músculos bucofaciales se acostumbren a trabajar. Los pasos a seguir son:

– Alimentos pasados por la batidora.
– Después por el pasapurés.
– Alimentos chafados con el tenedor.
– Pequeños trozos sólidos de comida.

Además, cuando se empiecen con alimentos sólidos se debe utilizar una cuchara pequeña, plana y bien redondeada. Debe ponerse una pequeña cantidad de alimento en la punta de la cuchara para facilitarle al bebé conseguirla. La cuchara debe ponerse en la punta de la lengua guiándola hacia el interior de la boca.

Debemos procurar no eliminar pasivamente el contenido de la cuchara. Ejerciendo una suave presión sobre la lengua con la cuchara, el bebé se animará a abrir la boca y a apoderarse activamente de la comida con la parte interna de los labios. De esta forma estamos haciendo que el niño sea activo en su proceso de alimentación y por tanto empezamos a trabajar su autonomía.

Otra de las dificultades añadidas, es la masticación y deglución de alimentos. Este proceso está estrechamente relacionado con la dentición. El patrón de erupción en niños con S.D. es tardía y además puede estar perturbado, así los molares aparecen antes de que hayan hecho erupción todos los incisivos. (Lo habitual es que la dentición de leche esté completa hacia los 24-30 meses. En niños con S.D. puede no completarse hasta los 4-5 años). Esto puede ser motivo de que se retrase el proceso de masticación, no obstante en el momento en el que el bebé esté en disposición de masticar, puede ponerse un poco de alimento sólido entre las encías molares y el carrillo a un lado de la boca, esto estimula la acción de masticar y además el bebé utiliza la lengua para manipular la comida hacia el centro de la boca y poder engullir. Esto desarrollará más el tono y el movimiento lingual.

Es importante que este proceso siga su curso evolutivo por las tremendas implicaciones que van a tener posteriormente para el lenguaje. Una boca que ha trabajado, que ha mejorado por tanto en su hipotonía, una lengua con buen tono es la mejor preparación para una correcta articulación.

ACTITUD DE LOS PADRES ANTE LA COMIDA:
En un porcentaje bastante alto, los problemas de alimentación en los niños están íntimamente relacionados con la actitud de ansiedad de los padres ante las horas de la comida.

En muchos casos además y sin quererlo, por supuesto, son los propios padres los que pueden estar reforzando estas situaciones problemáticas. Es la llamada “trampa reforzadora” en la que se produce un mutuo reforzamiento de la conducta problema del niño y del comportamiento de los padres. Por ejemplo, la falta de autonomía al comer, aumenta en la medida en que es “más fácil” reforzar la pasividad del niño dándole de comer o vistiéndole, que retirar reforzadores contingentes a pequeños avances en las capacidades de valerse por sí mismos.

CONTEXTO:
Otra de las cosas que debemos tener en cuenta, es el entorno o contexto en el que se come. Algunas pautas que nos pueden servir de ayuda son:

– Acostumbrar al niño a que adopte una buena postura a la hora de comer (Posición erguida).

– Es bueno que se siente a comer con los demás ( o al menos que esté presente mientras los demás comen).

– Evitar estímulos distractores como juguetes, la T.V.

– Que el ambiente sea los más agradable posible, es decir, que el niño no perciba una situación de tensión a la hora de las comidas.

 

INTRODUCCIÓN DE LOS CUBIERTOS
Y MAYOR AUTONOMÍA A LA HORA DE COMER:

3-6 meses:
– No acostumbrarlo a que nosotros vaciamos el alimento en su boca. Que participe más.
– Papillas menos trituradas.

6-9 meses:
– Que coja alimentos con las manos y se los lleve a la boca.
– Ir ofreciendo alimentos como galletas, trozo de pan, para que se los lleve a la boca, los chupe y los mordisquee.
– Dar agua, zumo o leche en un vaso ayudándole. Al principio es normal que derrame mucho líquido.
– Ir dándole alimentos más espesos con la cuchara, procurando que haga movimientos de masticación.
– Animar al niño a que mantenga el biberón con sus manos.

9-12 meses:
– Ofrecer alimentos cada vez más duros para que los mordisquee. Introducir sólidos blandos.
– Estimular el juego simbólico jugando a las comiditas.
– Disminuir la ayuda a la hora de que beba en un vaso.

12-18 meses:
– Que coma en una trona o en una mesita pequeña sentado en una silla lo suficientemente alta para dominar la situación.
– Introducir en su menú trocitos de fruta y otros alimentos sólidos semi-duros.
– Que empiece a coger la cuchara. Irle guiando nosotros con la mano, quitándole la ayuda gradualmente. (Respetar el ritmo de cada niño).
– Que se vaya limpiando su boca cuando se manche.
– Que coja solo el vaso de agua. (Utilizar vasos de plástico, no llenar demasiado).

18-24 meses:
– Continuar la ayuda con la cuchara para que la utilice bien y derrame cada vez menos.
– Que vaya pinchando trocitos de comida con el tenedor y se los lleve a la boca.
– Con esta edad, el niño ha de ser capaz de tomar todo tipo de alimentos, no simplemente los triturados.
– Le podemos ir dando un cuchillo de plástico. Incluso ofrecerle cosas que pueda cortar fácilmente.
– Acostumbrar al niño a las rutinas propias de la hora de comer: lavarse las manos, sentarse en su sitio con el resto de la familia, servir la misma comida que a los demás, ponerle algo que pueda coger con los dedos…etc.

 

SALUD BUCO-DENTAL 

CUIDADOS ORALES
La salud oral de los niños va a depender básicamente de los padres o tutores, guiados y supervisados por el odontólogo, es muy importante saber que si se inicia una prevención oral a edades tempranas podremos llegar a edades adultas con una salud dental aceptable.
El síndrome de Down a nivel buco dental presenta cierta características especificas; alteración en la cronología de erupción, hipotonía o flacidez de los músculos faciales que conlleva a agrandamiento de la lengua (macroglosia) y predisposición a enfermedades en las encías como gingivitis y problemas periodontales.

• Cuidados orales en el recién nacido
Las encías del bebe deben ser de color rosado, suaves, no deben presentar sangrado ni dolor; debemos iniciar una rutina diaria de aseo oral efectuado por los padres o personas a cargo, el cual consistirá en pasar el dedo envuelto en una gasa estéril por la zonas de la encía y dientes en proceso de erupción para retirar de esta manera los restos de comida que se han acumulado. Después de los seis meses presentaran abultamientos y se iniciará lo que se conoce como la dentición temporal o de leche. Se debe evitar ante todo que el niño duerma con el biberón en la boca, ya que esto favorece la aparición de placa dental y caries.

A partir del primer año, es conveniente dejar que el niño juegue con el cepillo de diente y se valla familiarizando con él, poco a poco aprenderá a utilizarlo bajo la supervisión de los adultos, no es necesario que el cepillo de diente tenga pasta dental, podrá hacerlo inicialmente solo con agua ; Cuando el niño controle la deglución se debe añadir pasta dental en poca cantidad.

• Cuidados orales en la niñez
La niñez es una de las etapas mas importantes dentro de la prevención, basada en la implementación de buenos hábitos orales; los cuales deben ser aconsejados por el dentista y supervisados por los padres o cuidadores:
Se aconseja implementar una rutina de higiene; cepillarce los dientes tres veces al día, después de las comidas.
En esta etapa es importante controlar el consumo de chuches y golosinas.
Las visitas al dentista son indispensables , ya que podrá decidir si es necesario la colocación de selladores de fosas y fisuras.
Los selladores de fosas y fisuras es uno de los mecanismos de prevención mas utilizados. Es un material que se coloca en la parte oclusal de los dientes que forma una barrera protectora contra la caries.

• Etapa de la adolescencia
En al adolescencia es la etapa donde mas problemas orales se presenta sobre todo la placa bacteriana que es una fina capa blanquecina que es producida por restos de alimentos y que puede ser removida con un buen cepillado, si esta placa no es removida se calcifica convirtiéndose en calculo (sarro) que a su vez produce sangrado, inflación de la encía (gingivitis) y mal aliento(halitosis).
Los consejos de higiene son los mismos que en la niñez siendo mas difíciles de implementar hábitos orales a esta edad ya que se presenta una mayor resistencia.

 VACUNACIÓN EN LAS PERSONAS CON SÍNDROME DE DOWN

Puede consultar este documento para tener información al respecto:

ENLACES DE INTERÉS:

También puede consultar información referente a la Salud en personas con el Síndrome de Down en los siguientes enlaces:

Programas de salud para personas con S. Down: http://www.fcsd.org/es/programa-de-salud_21000
Enlaces con guías médicas y más: http://www.sindromedown.net/area/salud/ :
  • Guía médica – Otorrinolaringología y síndrome de Down +DESCARGAR
  • Guía para la atención en urgencias a las personas con síndrome de Down +DESCARGAR
  • Guía médica – Ginecología y síndrome de Down +DESCARGAR
  • Guía médica – Atención Bucodental y síndrome de Down +DESCARGAR
  • Guía médica – Salud mental y síndrome de Down +DESCARGAR
  • Guía médica – Guía Oftalmológica del síndrome de Down +DESCARGAR
  • Guía médica – La Atención Médica al adulto con Síndrome de Down +DESCARGAR
  • Programa Español de Salud para Personas con Síndrome de Down (revisión de la V edición) +DESCARGAR
  • Salud y Calidad de Vida desde la Discapacidad Intelectual +DESCARGAR
  • Guía de alimentación para bebés con síndrome de Down +DESCARGAR
  • Cuido mi salud – Consejos básicos +DESCARGAR
  • Cuido mi salud – Hábitos saludables +DESCARGAR
  • Cuido mi salud – Accidentes, urgencias y primeros auxilios +DESCARGAR
  • Guía “Aliméntate sin gluten” +DESCARGAR
  • Fichas informativas y didácticas “Aliméntate sin gluten” +DESCARGAR